
Una flota puede generar miles de datos por unidad y por viaje. Eso no significa que sus responsables cuenten con mejores elementos para decidir. Una lectura de consumo, velocidad, revoluciones por minuto (RPM) o tiempo en ralentí solo resulta útil cuando se compara con la ruta, la carga, el mantenimiento y el costo por kilómetro.
La brecha entre instalar tecnología y obtener resultados también se observa fuera del transporte. La encuesta 2026 Digital Trends in Operations de PwC, realizada entre 767 responsables de operaciones y cadena de suministro de empresas estadounidenses, encontró que 89% identificó al menos una razón por la que sus inversiones tecnológicas no habían entregado todos los resultados esperados. Además, 87% reportó afectaciones derivadas de una mala calidad de los datos.
En una flota ocurre algo similar: la tecnología aporta información, pero se necesita un método para interpretarla, tomar medidas y comprobar su efecto.
Antes de revisar un tablero de telemetría conviene plantear una pregunta concreta. ¿Cuánto combustible se consume durante periodos de ralentí? ¿Qué unidades salen con mayor frecuencia del rango de RPM recomendado? ¿En qué rutas aumenta el costo por kilómetro? ¿Existen patrones que justifiquen una revisión mecánica?
La pregunta determina las variables necesarias y el periodo que debe analizarse.
Un rendimiento menor puede coincidir con exceso de velocidad o con un uso inadecuado del rango de RPM. También puede estar relacionado con una carga mayor, tráfico, pendientes, clima, tiempos de espera o condiciones mecánicas. El dato muestra lo ocurrido; para interpretar la causa hace falta conocer las condiciones de operación.
El mismo principio se aplica al desarrollo de nuevas soluciones para el transporte. En la entrada “Investigación y desarrollo en camiones: ¿para qué sirve?” explicamos cómo una tecnología pasa de las pruebas a su aplicación en una flota.
El rendimiento en kilómetros por litro —o en kilómetros por litro equivalente cuando se analiza gas natural vehicular— permite establecer una referencia operativa.
La comparación debe realizarse entre unidades con condiciones semejantes de ruta, carga y periodo. Un promedio general puede ocultar diferencias importantes entre vehículos, operadores o turnos.
La velocidad sostenida, el tiempo dentro del rango recomendado de RPM y los periodos en ralentí ayudan a identificar patrones de conducción.
Una lectura aislada tiene poco valor. Conviene observar cuántas veces se repite, cuánto dura y cómo cambia el consumo. Con esa información se puede determinar si hace falta capacitación, ajustar una práctica operativa o revisar la unidad.
Una unidad puede registrar resultados muy distintos en un recorrido urbano y en un trayecto carretero. La carga transportada, el desnivel, el tráfico, los tiempos de espera y las condiciones mecánicas también modifican su desempeño.
Registrar estas variables evita comparar operaciones que, aunque utilicen el mismo modelo de camión, no son equivalentes.
Ese mismo análisis ayuda a elegir el camión según el tipo de carga y la ruta.
ELAM incorpora de manera gradual telemetría de fábrica desarrollada en México con AnzenTec para las unidades que comercializa bajo ELAM–FAW Trucks. Como parte de su alianza con NatGas, utilizó esta capacidad en un programa de monitoreo de tractocamiones a gas natural vehicular (GNV).
Entre enero y mayo de 2026 se analizaron más de 211 mil kilómetros recorridos por 10 unidades en 10 entidades del país, distribuidos en más de 50 periodos de operación. El seguimiento incluyó consumo, velocidad, RPM, ralentí y hábitos de conducción.
En dos de los casos observados, una unidad registró un rendimiento de 1.90 km/L equivalente y otra alcanzó 1.41 km/L equivalente. La diferencia fue cercana a 34%.
La unidad con mayor rendimiento mantuvo una velocidad más estable y pasó más tiempo dentro del rango óptimo de RPM. La otra acumuló más tiempo por encima de la velocidad recomendada y fuera de ese rango.
Los resultados permiten identificar qué aspectos necesitan revisarse, pero no prueban por sí solos una relación causal. La ruta, la carga y otras condiciones operativas también pudieron influir. Para conocer el peso de cada variable sería necesario observar más periodos comparables y probar ajustes controlados.
El análisis puede organizarse en cinco pasos:
El comunicado de octubre de ELAM–FAW presenta una simulación para dos tractocamiones bajo condiciones logísticas comparables: uno diésel, con rendimiento de 2.40 km/L, y otro a GNV, con 1.61 km/L equivalente. En ambos casos se proyectó un recorrido mensual de 26,000 kilómetros.
Para el ejercicio se utilizaron los precios de referencia reportados por PETROIntelligence y citados en el comunicado al cierre de septiembre de 2026: $27.014 por litro de diésel y $12.601 por litro equivalente de GNV.
A partir de esos supuestos, el gasto mensual estimado fue de $292,652 para la unidad diésel y de $203,494 para la unidad a GNV. La diferencia potencial ascendió a $89,158, equivalente a 30.5% en el escenario analizado.
El cálculo no representa una promesa general de ahorro. El resultado cambia según el kilometraje, los precios del combustible, el rendimiento de cada unidad, la ruta, la carga y la disponibilidad de infraestructura de suministro. Además, la página de PETROIntelligence se actualiza, por lo que sus precios posteriores pueden ser distintos a los utilizados en esta simulación.
Para evaluar un caso específico, la empresa debe sustituir estas referencias por sus propios datos operativos y revisar la disponibilidad de combustible en las rutas que recorre.
Entre los errores más frecuentes al analizar datos de telemetría se encuentran:
La telemetría empieza a aportar valor cuando permite comprobar si una decisión redujo el ralentí, estabilizó el consumo, mantuvo la unidad dentro del rango recomendado de RPM o modificó el costo por kilómetro. Si la información no conduce a una acción y a una evaluación posterior, permanece como un registro operativo.
ELAM aporta capacidad productiva y conocimiento del mercado mexicano, mientras que FAW Trucks suma su experiencia industrial, tecnológica y de investigación y desarrollo. La incorporación gradual de telemetría busca ofrecer a las flotas información que pueda relacionarse con su desempeño y sus costos, considerando las condiciones reales de cada operación.
